Boletines encontrados con la etiqueta "Competencia"



Boletín virtual número 86

Diciembre de 2015

1. ¿Puede el poseedor demandante en un proceso de declaración de pertenencia, haciendo uso de la figura de la suma de posesiones, agregarle a su posesión la que ha ejercido el propietario demandado, cuando entre ellos se ha celebrado contrato de promesa de compraventa?

La Sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia en sentencia del 11 de septiembre de 20151 , respondió negativamente el interrogante planteado. En este proceso el poseedor demandante formuló demanda en contra del propietario  B solicitando se le declarara dueño por haber adquirido el bien por prescripción extraordinaria y alegó la suma o agregación de posesiones, señalando que a la ejercida por él de manera directa, se le debía agregar o adicionar la que había ejercido el propietario, con quien había celebrado contrato promesa de compraventa. (más…)

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Boletín virtual número 77

1. ¿Es procedente aplicar el término de caducidad de cuatro meses, previsto por el artículo 164 de la Ley 1437 de 2011, para las acciones de grupo iniciadas con posterioridad a la vigencia de dicha ley, dirigidas a obtener la indemnización originada por actos administrativos proferidos con anterioridad a esta fecha?

La Corte Constitucional, en sentencia T-869 de 13 de noviembre de 2014, respondió negativamente a este interrogante. Al analizar las disposiciones relativas a la vigencia de la ley 1437 de 2011, la Corte determinó que a pesar de que dicha ley resulta aplicable para procesos iniciados con posterioridad a su entrada en vigencia, los fenómenos relativos a las actuaciones administrativas que pueden dar origen a los distintos procesos judiciales se rigen por la ley vigente al momento en que se inició dicha actuación. En efecto, para esta corporación “el único presupuesto para aplicarse la normativa vigente, anterior a la Ley 1437 de 2011, es que ya se hubiese iniciado la actuación o diligencia, de lo cual se infiere que esas circunstancias pueden concretarse en relación con asuntos en los cuales no exista proceso propiamente dicho, como por ejemplo en el caso del término de caducidad que hubiere empezado a correr aunque no se hubiere presentado aún la demanda judicial”. (más…)

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Boletín virtual número 75

Noviembre de 2014

1. ¿Existe limite en la competencia del Ad-Quem frente a la pretensión impugnaticia y relación entre aquella y la nulidad por falta de competencia funcional?

La respuesta es afirmativa. En providencia de fecha primero (01) de agosto de dos mil catorce (2014), Magistrado Ponente LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA, la Sala Civil y Agraria de la Corte Suprema de Justicia resolvió recurso de casación interpuesto en contra de la sentencia emitida el 24 de febrero de 2011 por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, Radicación número: 11001-31-10-013-2005-01034-01,, dentro del proceso ordinario instaurado por Sonia Yadira y Claudia Rocío Silva Murcia frente a Ligia Mejía de Silva, Clemencia, Martha Lucía, Ligia y Andrés Silva Mejía. (más…)

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Boletín virtual número 72

Agosto de 2014

1. ¿Es la causal primera de casación por vía directa la vía adecuada para denunciar la ausencia de apreciación conjunta de los medios probatorios?

¿Pueden aducirse en casación argumentos que no se propusieron en las instancias? (más…)

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Boletín virtual número 69

Mayo de 2014

1. ¿No aportar por el demandante las copias de traslado de la subsanación conduce necesariamente el rechazo de la demanda impetrada?

La respuesta es negativa, siempre y cuando no haya sido previamente calificada como causa de inadmisión del libelo demandatorio por parte del fallador. Así lo definió en providencia de fecha siete (07) de febrero de dos mil catorce (2014) el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá, Sala Civil, Magistrado Ponente GERMÁN VALENZUELA VALBUENA, Radicación número: 11001310302720130069901:

“Como al rechazarse la demanda se puede causar vulneración al derecho fundamental de acceso a la justicia, por esa sola eventualidad se debe ser muy cauteloso al momento de verificar los requisitos que permiten su trámite. (más…)

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Boletín virtual número 68

Abril de 2014

1. ¿La inexistencia de los negocios jurídicos, que opera ipso iure, sin necesidad de un pronunciamiento judicial que la reconozca, requiere de un debate probatorio para su reconocimiento por parte del fallador en casos en los que, a diferencia de la regla general, la mentada anomalía no se evidencie de forma manifiesta o de bulto, sino que sea apneas aparente?

La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, mediante sentencia de 13 de diciembre de 2013 (1100131030401999-01651-01) respondió de forma afirmativa el anterior interrogante. En dicha providencia, la Corte, tras diferenciar la manifestación concreta del fenómeno de la ineficacia negocial conocida como inexistencia del contratito o negocio jurídico, de otro tipo de manifestaciones de tal ineficacia como la nulidad, entra la Sala definir que respecto de una pretensión de esta índole, dos pueden ser las actitudes del juez. En primer lugar, si el defecto del que adolece el acto aflora nítido, por ejemplo, falta la formalidad ab subtantiam exigida por la norma para el recorrido de la definición del negocio de que se trate, el juez simplemente se limita a reconocer de plano el fenómeno de la inexistencia, el cual, por su naturaleza y contorno propio opera ipso iure y sin necesidad de declaración judicial. En segundo lugar, y de forma contraria a la primera hipótesis, puede darse el caso en el que, si bien se pretende el reconocimiento de la inexistencia que se predica de un determinado negocio, el defecto que se depreca puede no mostrar de bulto la referida inexistencia, haciéndose necesario, así, que el juez del contrato, no pudiendo reconocerla de plano, se adentre en el análisis probatorio para reconocer los hechos en que se sustenta. Un ejemplo de este segundo escenario, se presenta cuando se alega la inexistencia del consentimiento a raíz de la falsificación de la firma de una de las partes del contrato, en tratándose de contratos solemnes en los que la solemnidad, valga la redundancia, consiste precisamente en la suscripción del referido documento contentivo del reglamento de intereses dado por las partes. (más…)

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